Miedos invisibles
El encierro más pesa do es el de este cuerpo del que soy por temporadas extranjera . I ncómoda p aso horas auscultando bajo la piel; palpando en busca de bultos o asperezas; at endien do a los dolores y molestias; asist iendo a la experiencia sin saber qué padecimiento es real o imagina rio . Me conforta el botiquín: gasas, corticoides, vitaminas, antialérgicos, pomadas, ansiolíticos, agua oxigenada y analgésicos. Repito el inventario como una plegaria. Repaso la única forma que hallé de hacerle frente a lo que no espero.